
The Legend of Dragoon -de ahora en adelante LOD- fue desarrollado y publicado por Sony Computer Entertaiment (SCEI) en 2001 en un intento por aportar su granito de arena a un género ya muy manido por innumerables compañías de videojuegos en una platataforma estrella como fue PSX, también del gigante Sony. Secuela del mediocre Legend of Legaia (PSX, 1998), hizo lo imposible por ganarse un hueco en las estanterías de los amantes del género de todo el mundo, aportando novedades a un sistema de juego muy explotado como es el tradicional de la gran saga Final Fantasy, manteniendo la estética propia de estos últimos. Pese a todo, el éxito nunca le llegó, pero se le recuerda con mucho cariño por todos aquellos que tuvieron la oportunidad de jugarlo y disfrutarlo, comprobando que fuera de las franquicias famosas, se pueden encontrar obras que, si bien son más modestas, pueden garantizarnos horas y horas de diversión a raudales, una historia épica digna de ser elogiada y recordada, y lo que es más importante para mí y el motivo de que sea un fan acérrimo de este tipo de videojuegos: unos personajes bien elaborados, con sus historias y traumas, que nos introducen no en un mundo virtual sin alma alguna, sino en un océano de emociones que nos embargan al compartir con ellos sus alegrías y tristezas, victorias y derrotas... y que de alguna manera nos hacen sentirnos partícipes de su historia, que a nosotros nos toca ir escribiendo paulatinamente, a la par que les cogemos un cariño inmenso.

Es entonces cuando la aventura del jugador empieza, intentando rescatar a Shana de la prisión Helena, y continúa a través de multitud de escenarios prerrenderizados, plagados de personajes, jugables y no jugables, que enriquecen la historia hasta un punto en el que no puedes despegarte del mando, ya sea por contemplar la belleza de los paisajes como por descubrir el secreto que envuelve a Shana, y el pasado de cada uno del resto de protagonistas.

LOD supuso un antes y un después en mi experiencia rolera en el mundo de los RPG de corte japonés, al descubrir el buen hacer de desarrolladores más modestos, que, sin ser especialmente conocidos o vanagloriados, se queman las pestañas elaborando un juego largo, rico en detalles, matices... y son suficientemente ambiciosos como para hacerlo bien, de tal manera que tengan la oportunidad de fraguarse un sitio merecido en el mundo de los RPG, junto a los grandes del género. Gracias a esta revelación, me he molestado por indagar en Internet y otras fuentes acerca de la existencia de otros videojuegos que, al no haber apostado por ellos con una buena campaña publicitaria, omisión de la prensa, o falta de confianza por parte de las empresas distribuidoras al negarse a importarlos a Europa, no han tenido la valoración que se merecen, y que el hecho de que YO sí pudiera haberlos disfrutado, me hace sentirme realmente orgulloso como aficionado al género.

Finalmente, sólo cabe reiterar cuánto recomiendo este título a todos aquellos que no lo hayan probado, pues no tiene despercio alguno :)
Friqui!! A ver si vuelvo a mi época jugona y a esos tiempos en lso que actualizaba mi blog como Dios manda! Bsiss
ResponderEliminarjajaja! Vas a flipar con el pedazo de Blog que me voy a calcar en mi Erasmus pero bueno, prometo ir escribiendo cosas para este y no poner siempre cancioncillas...
ResponderEliminarP.D: Si es que R.E.M rules!!